Comunidad indígena Quechua de Huatacondo denuncia a minera Teck

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Un nuevo proyecto de ampliación ha presentado la minera TECK Quebrada Blanca, en Huatacondo, proyecto que debe ser presentado a evaluación ambiental. Y uno de los principales cuestionamientos formulados en las observaciones es que la empresa no consigna impactos al territorio ancestral de la zona.

Viviana Barrios, secretaria de la Comunidad Indígena Quechua de Huatacondo cuenta: “Dicen que se preocupan de la flora y la fauna, pero nos tienen el agua toda contaminada, a nuestra quebrada sin flora, las vicuñas se entierran en sus tranques de relave, y así afirman que su proyecto Quebrada Blanca 2 no nos impacta. Que nos diga Teck cómo garantizará que los cóndores, ave de gran significación para nuestra cultura, u otras de la zona no se envenenarán al beber los tóxicos del nuevo relave que pretenden instalar en nuestro territorio. Todo esto es una vergüenza, el Estado debería cerrar esta empresa. Pero aquí las autoridades aprueban los proyectos y ni siquiera aparecen por el territorio a constatar los impactos”.

La Comunidad Indígena Quechua de Huatacondo, ubicada en la comuna de Pozo Almonte, en la Región de Tarapacá, y en cuyo territorio de uso ancestral viene operando desde hace más de un cuarto de siglo, la Compañía Minera Teck Quebrada Blanca S.A., ocasionando daños irreversibles al patrimonio cultural, natural y arqueológico de la Comunidad, ingresó ayer sus observaciones y demandas ante la amenaza de un nuevo proyecto de ampliación de la mina presentado a evaluación ambiental.

Con una inversión que supera los cinco mil millones de dólares, el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del denominado “Proyecto Minero Quebrada Blanca Fase 2” contempla, entre otras obras de gran envergadura, la extracción de 1.868 millones de toneladas de material, la instalación de una planta concentradora y de un depósito de relaves para los desechos tóxicos de sus procesos productivos, todas intervenciones que se suman a los impactos que ya viene generando Teck en el territorio ancestral de la Comunidad, los que han sido verificados por estudios independientes incorporados incluso a las resoluciones de calificación ambiental (RCA) de proyectos anteriores sometidos a evaluación por la minera.

En efecto, la RCA Nº 72 de la Comisión de Evaluación Ambiental de Tarapacá, de fecha 09 de septiembre de 2016 y referida al anterior EIA presentado por la empresa para la “Actualización del proyecto Minero Quebrada Blanca”, el cual ya fue aprobado, incorporó un Protocolo de Acuerdos Finales entre la minera y la Comunidad el cual considera, entre otras medidas compensatorias, el desarrollo de un Plan de Monitoreo conjunto de los recursos hídricos de las quebradas de Choja y Maní, hasta ahora incumplido; y un Plan de fomento agrícola y ganadero, para compensar los nocivos impactos a las formas de desarrollo económico de la Comunidad.

Asimismo, en el marco de la evaluación del “Proyecto Minero Quebrada Blanca Fase 1”, se consideraron como medidas preventivas y compensatorias a los impactos identificados por la Comunidad sobre su patrimonio cultural y arqueológico, la realización de un Estudio de Línea de Base de Medio Humano independiente encargado a la Fundación Desierto de Atacama (2014) y un Catastro Arqueológico de la Quebrada Maní, reconociendo la empresa la ocupación ancestral y el territorio productivo indígena de la Comunidad.

Por eso uno de los principales cuestionamientos formulados en las observaciones recién presentadas, es que la empresa no consigne impactos al territorio ancestral huatacondino y ni siquiera mencione a la Comunidad en esta nueva ampliación de sus faenas, no obstante estar acreditados en los casos antes citados discusiones, acuerdo de mitigación e incluso realización de consultas indígenas de los proyectos dado el origen Quechua de esta comunidad constituida jurídicamente.

“La empresa siempre ha actuado de mala fe y queriendo engañarnos, desde Quebrada Blanca 1, el primero de sus proyectos sometidos a evaluación ambiental, y ahora ni siquiera estamos considerados en el proyecto como territorio influenciable. Como comunidad estamos indignados y muy desilusionados con el actuar de esta empresa mal intencionada y corrupta, por lo que decidimos ir a protestar al lugar mismo de las faenas de la mina, para reclamar con fuerza nuestros derechos y defender nuestro maravilloso pueblo”, afirmó Viviana Barrios, secretaria de la Comunidad Indígena Quechua de Huatacondo.

La dirigenta cuestiona además el verdadero interés de la empresa para salvaguardar el hábitat y los ecosistemas que desde tiempos prehispánicos la Comunidad viene resguardando: “Dicen ellos que se preocupan de la flora y la fauna, pero nos tienen el agua toda contaminada, a nuestra quebrada sin flora, las vicuñas se entierran en sus tranques de relave, y así afirman que su proyecto Quebrada Blanca 2 no nos impacta. Que nos diga Teck cómo garantizará que los cóndores, ave de gran significación para nuestra cultura, u otras de la zona no se envenenarán al beber los tóxicos del nuevo relave que pretenden instalar en nuestro territorio. Todo esto es una vergüenza, el Estado debería cerrar esta empresa. Pero aquí las autoridades aprueban los proyectos y ni siquiera aparecen por el territorio a constatar los impactos”, denunció.

Cabe destacar, finalmente, que no obstante la envergadura de las intervenciones que pretende la empresa a través de este nuevo EIA, altamente técnico y extenso en sus alcances, el mismo recién fuera dado a conocer a los comuneros hace menos de tres meses, en reunión con representantes de la empresa realizada el pasado 25 de octubre en el pueblo de Huatacondo.

En congruencia con lo anterior y frente a todas las afectaciones que se identifican en el documento ingresado con las observaciones de la Comunidad, discutidas en reuniones de la directiva con sus asesores, así como en asambleas ordinarias y extraordinarias, ésta es categórica en rechazar este nuevo EIA y “se opone a la realización del Proyecto Minera Quebrada Blanca Fase 2, mientras no se reconozca nuestra ocupación ancestral de territorio, y no se respete, proteja y aseguren condiciones de resguardo de nuestro patrimonio natural, cultural y arqueológico, en todas sus manifestaciones”.

Fuente: elmostrador.cl

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